7. ¿En cuánto tiempo voy a estar bien?
Es una pregunta muy válida, y también muy personal. No hay un tiempo exacto, porque cada proceso es único y
depende de muchos factores: tu historia, tu ritmo, el nivel de compromiso que tengas con el trabajo interno, y
también el momento emocional en el que te encuentres.
Lo que sí puedo decirte es que, desde el primer encuentro, ya estás dando un paso enorme: elegís mirarte,
escucharte y empezar a hacer algo distinto. Y eso, en sí mismo, ya es parte del camino hacia sentirte mejor.
A veces los cambios se sienten rápido; otras veces, son más sutiles y profundos, y requieren tiempo y
paciencia. Lo importante no es la velocidad, sino la profundidad del proceso y el respeto por tu propio ritmo.
Yo voy a estar ahí para acompañarte, sin apuro, sin presión, pero con presencia y compromiso. Porque sanar
no es llegar a un lugar, es empezar a vivir distinto.